Cómo ser proactivo con el análisis predictivo

28 feb

Los cambios y avances tecnológicos son constantes y a menudo relevantes. Conceptos como Big Data o Inbound Marketing están aumentando mucho su repercusión y cada vez son más las empresas que se lanzan a ello para tener toda la información disponible y gestionarla de forma que maximicen sus ventas y generen una mayor fidelidad con el cliente.

El eje sobre el que se estructura todo negocio es la analítica. Y es que las decisiones empresariales pueden ser buenas o malas, pero todo ello lo dictamina un análisis adecuado”

El modelo de negocio que planteemos puede ser de tipo proactivo o reactivo. Hay evoluciones macro o micro sobre las que no podemos incidir y que afectaran de forma más o menos directa a nuestros números a final de mes, pero nuestra actitud también determinará estos valores.

Existen empresas que actúan de forma reactiva, esperando a que los cambios o ciclos les afecten para iniciar la transición y adaptarse a ellos”

Para este tipo de negocio, el análisis predictivo puede ser igualmente una técnica interesante de aplicar. De esta forma se podrán diferenciar escenarios sobre los que adaptarse fácilmente o escenarios que podrían ser críticos durante un periodo de tiempo o ciclo económico.

Por otra parte encontramos las empresas que priorizan en su rutina la adaptación al cambio, incluso la anticipación y modulación de estos”

De nuevo, hay situaciones imprevistas que difícilmente serán capaces de prever, pero sí que podrán ser pioneros en el testeo e implementación de variantes para ciertas tecnologías o nuevas herramientas de negocio. Con el análisis predictivo pueden simular una situación futura de ventas en base a tendencias.

Poniendo un ejemplo actual, un análisis predictivo que podrían hacer muchas empresas sería el de ver cómo afectaría a su negocio apostar por el cliente o consumidor de contenidos en dispositivos móviles y volcar una parte de su presupuesto a ello. ¿Qué retorno a corto plazo esperar? ¿Sería un factor diferenciador respecto a la competencia? ¿Sería fácilmente adaptable por los competidores o nos proporcionaría un know-how determinante para el futuro? ¿Qué otras líneas de negocio se podrían ver afectadas por esta orientación?

El análisis predictivo es una simulación presente de comportamientos o cambios futuros. No sólo para imaginar o predecir situaciones, sino para hacer aproximaciones en base a las tendencias reales del mercado. Si el ciclo de maduración de nuestro producto o servicio está cambiando de fase, podremos saber en qué nos afecta y qué podemos esperar a nivel de ingresos y costes asociados para los próximos meses o años. De este modo podremos ajustar nuestra producción o inversiones a anticiparnos al resto de competidores o modular nuestra estructura de negocio para adaptarla a lo que se nos viene encima. No siempre tiene por qué ocurrir, es evidente que cualquier análisis predictivo tiene que servirnos de orientación ya que el futuro siempre va a ser en mayor o menor medida algo incierto y sobre lo que no dispondremos de toda la información necesaria para valorarlo. Aun así, tenemos en nuestras manos la posibilidad de aprovechar cualquier cambio, sea positivo o negativo para la empresa, para convertirlo en una fuente de diferenciación y creatividad frente al resto de competidores.

En este mundo tan cambiante, impera la predicción más que la reacción entre las empresas de éxito. No podemos dejarnos arrastrar por la competencia, así como tampoco dejarnos llevar por no anticipar nuestro futuro. Si aseguramos el beneficio de hoy sin pensar en el de mañana estaremos arriesgando la viabilidad de todo el proyecto empresarial, un lujo que no nos podemos permitir.

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